miércoles, 6 de agosto de 2008

Sobre los concursos docentes

Dice la Ley de Educación Superior Nro. 24521, sancionada, promulgada y publicada en 1995, en su artículo Nº 51:

"Art. 51. - El ingreso a la carrera académica universitaria se hará mediante concurso público y abierto de antecedentes y oposición, debiéndose asegurar la constitución de jurados integrados por profesores por concurso, o excepcionalmente por personas de idoneidad indiscutible aunque no reúnan esa condición, que garanticen la mayor imparcialidad y el máximo rigor académico. Con carácter excepcional, las universidades e institutos universitarios nacionales podrán contratar, al margen del régimen de concursos y sólo por tiempo determinado, a personalidades de reconocido prestigio y méritos académicos sobresalientes para que desarrollen cursos, seminarios o actividades similares. Podrán igualmente prever la designación temporaria de docentes interinos, cuando ello sea imprescindible y mientras se sustancie el correspondiente concurso.
Los docentes designados por concurso deberán representar un porcentaje no inferior al setenta por ciento (70 %) de las respectivas plantas de cada institución universitaria."

Este texto responde a la concepción de la reforma, en la ley universitaria del año 1918, y tenía por objeto romper la estructura de los claustros docentes, dice en su Manifiesto Liminar:

"Nuestro régimen universitario –aun el más reciente- es anacrónico. Está fundado sobre una especie de derecho divino; el derecho divino del profesorado universitario. Se crea a sí mismo. En él nace y en él muere. Mantiene un alejamiento olímpico.".

Hasta ese momento, los profesores eran designados por el claustro, o sea, por otros profesores (a dedo). La reforma impulsa los concursos, abre las cátedras y permite la incorporación de la clase media a la docencia universitaria, rompiendo la trenza oligárquico-clerical que dominaba la Universidad Nacional de Córdoba, y luego se extiende por todo el país.

Sin duda, este hecho fue revolucionario.

Lo notable es como, 90 años después, se utilizan los concursos para lograr exactamente lo contrario del objetivo inicial.

Hoy en día el profesorado universitario se crea a sí mismo. En él nace y en él muere. Mantiene un alejamiento olímpico de la realidad.

Si observamos la estructura de las cátedras de las distintas universidades nacionales, vamos a ver que en forma sistemática están constituidas por egresados de la misma universidad, y con desarrollo docente en la misma cátedra.
Cifras no oficiales hablan que solo un 5% de los docentes de una cátedra se originaron en otro centro docente.
Si uno quiere ser profesor titular, debe iniciarse como ayudante alumno, o como ayudante diplomado, y luego ir creciendo dentro de la cátedra, las posibilidades de ganar un concurso siendo totalmente ajeno a la misma son inferiores al 5%.

¿Como lo logran?, veamos como funcionan en la práctica los concursos.

En primera instancia, son teóricamente públicos, pero en la realidad, no se publican mas allá de los ámbitos universitarios.

Se suelen presentar varios docentes, que acompañan al candidato oficial, con el único objeto de figurar y que quede como antecedente que "efectivamente", el candidato "ganó". Quienes los acompañan tienen menor categoría docente que el candidato, y luego serán recompensados a su debido turno.
Ahora bien, supongamos que alguien, venido del exterior, o de otra universidad, se entera del concurso y se presenta.
Para ello, deberá presentar su curriculum vitae. El mismo será sometido a prueba y se asignarán puntos por cada actividad.
Lo primero a presentar son los antecedentes docentes.
Supongamos que fue profesor invitado en La Sorbona. Puntaje asignado : 0 (cero) porque el cargo no fue por concurso.
Ningún cargo docente obtenido por nombramiento directo da puntaje.

Luego los trabajos científicos. Las publicaciones, las presentaciones a congresos, posters, etc.
Los trabajos particulares no tienen ningún valor.
Supongamos que un docente presentó en el 1º Congreso informático de Usuhaia el diseño de una red de dos computadoras, usando un cable. Da puntaje, es un trabajo aceptado en un congreso.

Supongamos que otro aspirante a docente presentó el diseño, implementación y manenimiento de una red coorporativa que conecta 10.000 computadoras en todo el mundo, tarea que tiene a su cargo en la empresa. Puntaje 0 (cero) (no es un trabajo científico).

Luego, los antecedentes como miembro de jurado de tesis, concursos, etc., a los que solo pueden nombrarse.... docentes.

Luego, la carrera docente, a la que solo pueden inscribirse los ... docentes.

Luego, material didáctico redactado, o sea, apuntes o libros docentes.

Luego etc., etc., etc..

El reglamento de los concursos garantiza que sólo se puede ser docente si uno forma parte de la trensa, o tranza, o como quieran llamarlo.

Exactamente lo contrario de lo que querían en 1918.

Eso si, los que nombraban a dedo, se hacían resposables del nombramiento, ponían la firma.

Hoy no, hoy, "está por concurso"....

















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