Me apasionan las obras de Zigmunt Bauman, creo que explican la sociedad actual con una claridad meridiana.
Su principal concepto, desarrollado en su libro Modernidad Liquida (1999), y profundizado en Vida de Consumo (2007), habla del cambio del rol del hombre en la sociedad, de productor a consumidor.
Según Bauman, en nuestra sociedad de consumo, estamos educados y condicionados a demandar el placer inmediato frente a nuestra decisión. En comparación, en la sociedad de producción existía un concepto de postergar la satisfacción hasta lograr la retribución. Por ej., en la sociedad de producción "El ahorro es la base de la fortuna", mientras que en la sociedad de consumo, " Tenga ahora, pague después".
Nuestro esquema pedagógico está basado en la sociedad de producción, fue desarrollado en el siglo XIX, en plena revolución industrial. Nuestro mensaje a los alumnos es: "Esfuércese ahora, disfrute después". Estudie durante 6, 7 años, dejando de lado los "placeres de la juventud", y luego la sociedad lo premiará.
Este mensaje es totalmente contradictorio con el que recibe en el medio externo. Las publicidades, las empresas, etc., prometen el placer inmediato. Breves cursos con certificados grandilocuentes prometen grandes beneficios.
Frente a esto tenemos dos opciones:
- Mantener nuestro punto de vista decimonónico y plantear que sólo el título universitario abre las puertas a un futuro promisorio. Que el abandono de la carrera solo demuestra incapacidad, desidia y pereza, y demás argumentos conocidos.
Frente a esto, el alumno ve otra realidad. Sus compañeros mas capaces se incorporan en 2º, 3º o 4º año(a mas tardar) a los planteles de las multinacionales, son capacitados en las mismas en las últimas tecnologías, y en función de su dedicación crecen en el mundo empresarial. Les cuentan de sus viajes por el mundo dando servicios, de los bonos a fin de año, y de las genuinas posibilidades de crecimiento. (Por supuesto, nadie cuenta los fracasos, los despidos, los fines de contrato, o lo angustiante que puede llegar a ser vivir 4 meses en un pueblito de Guatemala implementando un software). - Adaptar nuestras metodologías docentes a la sociedad líquida. Pero esta opción implica rever todo nuestro trabajo (el centro de estudiantes tiene apuntes con mas de 20 años de antigüedad, que reimprime todos los años sin cambiarle ni una coma).Exigirle al cuerpo docente que modifique la forma de dictado de sus cátedras, que cambie sus apuntes, su metodología, sus prácticas, etc., no es tarea fácil. Y mas aun, la mayoría del cuerpo docente no está capacitado para realizar dicho cambio. No ha recibido por parte de la Universidad los cursos obligatorios de formación docente que le permitan encarar esta tarea.
Hoy, para que el alumno se incentive, se comprometa con el estudio y se esfuerce, no alcanza con la vaga promesa que dentro de 6 o 7 años tendrá mejores posibilidades laborales. El es muy consciente que nuestra sociedad suele incumplir dichas promesas.
Debemos darle, al igual que el resto de la sociedad, retroalimentaciones positivas en plazos mucho mas cortos, que lo mantengan incentivados en el esfuerzo. Plantear los estudios como una serie de carreras de corto alcance, no una maratón, donde cada paso alcanzado tiene su retribución, y es asimismo un motivador al próximo paso.
Comentaba un diseñador de videojuegos que el concepto de niveles es fundamental para que el joven permanezca horas y horas frente a la pantalla. Cada nivel alcanzado es un logro en si mismo, con su propia retribución, y un estímulo para jugar el siguiente.
Debemos aprender de quienes saben llegar a los jóvenes para frenar el altísimo nivel de deserción que tenemos. Si perdemos 9 de cada 10 jóvenes que ingresan, algo hacemos mal.
Esto implica incorporar masivamente talleres, promociones, certificaciones asociadas a cada materia, interacciones con las empresas y con las organizaciones en forma mucho mas pronunciada, y una visión dínamica de la formación.
Pero, la verdad sea dicha, nadie nos obliga a hacer este esfuerzo. Ni los estudiantes, que sólo demandan facilidades para la titulación, ni el ministerio, que sólo verifica que cumplamos las normas burocráticas, ni la sociedad, que sólo demanda que contengamos , no que formemos.
Así que, el tema queda de nuestro lado...
1 comentario:
Me recuerda a la charla en TED de Sir Ken Robinson: "changing paradigms" donde dice justamente que el sistema de educación está pensado como un sistema productivo.
Donde la gente se agrupa en "lotes" (clase, año de entrada) y se les da a todos el mismo proceso (la misma leccion), cuando en realidad los humanos son todos diferentes con capacidades particulares a diferentes edades.
http://www.youtube.com/watch?v=Z78aaeJR8no
Está muy bueno, pero solucionar el sistema de educación es utópico. Como toda utopía, es bueno conocerla, caminar hacia ella, pero imposible intentar aplicarla.
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